Pagar el importe del alquiler o fianza en efectivo

Cuando alquilas una furgoneta con Telefurgo, debes saber que en sus tarifas se incluye sin coste adicional un SEGURO DE RESPONSABILIDAD CIVIL OBLIGATORIA A TERCEROS, que cubrirá en caso de accidente los daños a terceros.

Junto con el alquiler se deposita una fianza que representa una garantía. Siempre se paga con una tarjeta de crédito o débito, nunca en efectivo para el pago de los posibles daños y perjuicios no reembolsables por parte de los seguros o de la franquicia, como multas o daños en los accesorios. Los importes dependerán de las tarifas para cada tipo de vehículo y en cualquier caso se especifican en las Condiciones Generales del contrato firmado al retirar el vehículo.

Además, la franquicia es el importe que tendrás que pagar en caso de que el vehículo de alquiler resultara dañado puesto que no está cubierto por el seguro. LA FRANQUICIA ES POR GOLPE, habrán tantas franquicias como golpes distintos. Esta incluye los daños propios, con la franquicia establecida en el contrato (esta va en función del tipo de vehículo), siempre que el vehículo sea conducido por un conductor autorizado en el contrato. Si deseas reducir el importe de dicha franquicia, podrás contratar el extra “reducción de franquicia” para igualar la cuantía de la misma al importe de la fianza. Puedes consultar los precios en cada delegación alquiladora.

Cuando devuelves el vehículo, la compañía comprueba que no haya ningún daño y que el vehículo está en las mismas condiciones en las que te lo entregaron. Si todo está correcto, no se te cobrará nada. En caso contrario, la compañía te cobrará la parte correspondiente del importe de la franquicia, pero nunca más. A no ser que se demuestre que ha habido un uso anómalo por tu parte. En ese caso la cobertura y la franquicia dejan de tener validez y tendrás que asumir todos los gastos.

Dicha franquicia tiene exenciones de cobertura, por regla general, no cubre las reparaciones en caso de que el accidente o daño haya sido causado por uso anómalo del conductor (utilización del vehículo cuando éste se encuentra bajo tu control y no se ajusta a las normas de tráfico aplicables y/o no cumple lo establecido en los Términos y Condiciones del Alquiler y/o incumple los estándares de conducción generalmente aplicables a un conductor prudente y razonable), por ejemplo, por exceso de alcohol, conducir en dirección contraria, mal uso de la caja de cambios en los vehículos manuales.

Están excluidas de la cobertura aseguradora, los daños en la mercancía transportada o la pérdida de la misma.